
Hace un par de noches ví la peli Cisne negro, de Darren Aronofsky (2010).
Siempre que me acuerdo, antes de ver una peli, trato de leer algo de la crítica para conocer un poco a qué "me enfrento". En este caso, puede que empujado por la confianza que dan las múltiples nominaciones y premios obtenidos por esta cinta, no lo vi necesario. Ha sido , sin embargo, preciso "a posteriori", después de verla, cuando me ha surgido la imperiosa necesidad de echar un vistazo a la crítica, a ver qué decían de ella.
En mi página web de cine favorita http://www.filmaffinity.com/es/main.html me topé con la misma sensación que había tenido al ver la película: había todo tipo de críticas y comentarios, desde los que la calificaban de "genial e imprescindible" hasta los que la consideraban un film "absurdo y esperpéntico". Más de lo primero, la verdad. La siguiente crítica puede servir como muestra:
"Natalie Portman se bebe el lago con los cisnes. (...) Consigue momentos que reflejan un talento insuperable, con otros que, sin ser dicho al pie de la letra, es para darle con un palo en los lomos (...) impresionante interpretación" (E. Rodríguez Marchante: Diario ABC).
Con lo del palo en los lomos me partía de la risa. Los críticos de cine tienen tela de guasa... en el buen sentido.
La cosa es que coincido plenamente con ese crítico en particular y con las sensaciones de la crítica en general. Es una buena película, de magnífica factura, técnicamente brillante, visualmente potente y a ratos deslumbrante, pero llena de tópicos y encorsetados clichés. A saber:
- Nina es una bailarina técnicamente perfecta pero fría, no transmite sentimientos.
- La madre fue también bailarina de carrera frustrada (por tenerla a ella), sobreprotectora hasta la obsesión.
- El director de la compañia es un coreógrafo genial pero si quieres ser primera baliarina has de pasar por su catre.
- La bailarina rival es justo lo opuesto a ella: técnicamente imperfecta pero natural y emotiva con su baile. Por tanto la odia tanto como la envidia.
- La rivalidad entre las bailarinas es feroz...
Bueno, las cositas de siempre.
Natalie Portman está impresionante. Ya sabíamos que es guapa pa rabiar pero, poco a poco, papel a papel, se está convirtiendo en una gran actriz; una de esas que llenan la pantalla y eclipsa a quien se le ponga a la vera. Capaz de resultar verosimil en múltiples registros, nos regala una interpretación merecedora de un Oscar y medio y de, no un Globo de oro, sino de un Zepelín de oro macizo.
Recuerdo cuando fui al cine a ver Beautiful Girls (Ted Demme, 1996), genial y tierno retrato de trentañeros desencantados, en la que prácticamente se daba a conocer una jovencísima Natalie Portman. Como una suerte de entrañable, simpática y sensual versión de "lolita" nos encandilaba con total naturalida y sin piedad al bueno de Timothy Hutton y a un servidor.
Luego, el bueno de Darren tiene cosas de genio entreveradas con pequeñas idas de pinza.
Personalmente, la sensación global tras ver la película es buena. Es de esas que se te queda rondando por la cabeza varios días, prueba innegable de que ha tenido la habilidad de removerte por dentro. Lo que ocurre es que, por momentos, recuerda a un telefilme costeado, tan predecible como insustancial, y a ratos se vuelve frenética y desconcertante, salvaje, onírica y sugerente. Igual esa es la intención del director, desconcertarnos, impresionarnos, removernos, aunque sea con sensaciones desconcertantes.
Bueno, sobre el desarrollo de la peli y el desenlace no cuento nada por si alguien no la ha visto.
Que nadie me entienda mal, eh, esta es una peli que recomiendo a pesar de sus "cosillas", pues no es fácil ver hoy día a una actriz en estado de gracia a la que la pantalla se le queda pequeña y la envolvente atmósfera de un director diferente que trata sin tapujos de mostrar las cosas desde su particular punto de vista. Eso siempre es de agradecer, con lo que tenemos por esas carteleras...
Por lo demás, parece que tenemos encima el verano...
Sed buenos. Os quiero tela.